7 leyendas de Chiloé para morirse de miedo

Leyendas de Chiloé

Te cuento sobre 7 leyendas del Archipiélago de Chiloé, las que de seguro no te dejarán indiferente, ya que son para morirse de miedo.

 

El Archipiélago de Chiloé, en el sur de Chile, es una tierra fértil en mitos y leyendas, algunas bastante inquietantes y perturbadoras.

Esta mitología es resultado de la mezcla de creencias europeas e indígenas y es tan rica en esta parte del sur de Chile, en parte, gracias al aislamiento natural de este grupo de islas.

A continuación te cuento algunas de las leyendas más escalofriantes de Chiloé.

¡Comencemos!

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1. Los Brujos de Chiloé

La Recta Provincia.
Las historias de brujos son habituales en Chiloé (foto de Pixabay).

Cuando empecé a leer sobre las historias de los brujos de Chiloé, me sorprendió cómo fantasía y realidad parecen entremezclarse.

Según estas historias, un navegante español que visitaba la zona en el siglo XVIII – José Manuel de Moraleda – tuvo un enfrentamiento con una hechicera huilliche, quien tras hundir el barco del primero, recibió de regalo un libro de hechicería europea, conocido como Libro de Arte.

Se dice que los Brujos sacaron sus conocimientos mágicos de este libro, los cuales se fueron fusionando con los rituales y prácticas de los indígenas de la zona.

Según la creencia popular, los brujos tienen la habilidad de volar, transformarse en animales, provocar daño a las personas a distancia y conocen muy bien las propiedades de las plantas y partes de animales.

Sin embargo, también tienen debilidades: no pueden probar la sal y son especialmente sensibles al humo de canelo. Además, para convertirse en brujos, deben pasar por dramáticos rituales de iniciación, los cuales involucran actos satánicos y canibalismo.

Un lugar de Chiloé en donde se solían reunir los brujos es la Cueva de Quicaví. Se dice que esta cueva tiene su entrada en una quebrada y que se encontraba vigilada por el Invunche (otro ser mitológico del que te cuento más abajo).

Un periodo de especial importancia para los brujos de Chiloé fue el acontecido entre los siglos XVIII y XIX. Durante ese tiempo, el archipiélago era dominado por La Mayoría, una sociedad secreta de brujos que estableció una institucionalidad paralela al Estado en la entonces llamada Recta Provincia, que corresponde a la actual Provincia de Chiloé.

En el año 1880, se llevó a cabo un proceso judicial en contra de varios miembros de La Mayoría, en donde varios de ellos confesaron pertenecer a esta sociedad secreta de brujos.

 


¿Qué hay de verdad en todo esto?

Como te dije al principio, aquí la realidad y fantasía parecen entremezclarse, por lo que quisiera aclarar ciertos puntos:

 

  1. El navegante español Juan de Moraleda de verdad existió, sin embargo no hay registros de su competencia con la hechicera huilliche ni de su conexión con el Libro del Arte.
  2. La Cueva de Quicaví es un sitio real que se encuentra en la Provincia de Quemchi. De hecho, Quicaví es un bonito pueblo de casas de madera desde donde se puede acceder a la cueva.
  3. La Recta Provincia también fue un hecho real y es cierto que se realizó un proceso judicial contra los brujos de La Mayoría (se celebró en el Juzgado de Ancud). Sin embargo, es bastante probable que las confesiones de los supuestos brujos fueran obtenidas bajo tortura.

 

Aparte de estos hechos para los que existe respaldo, del resto no puedo decir mucho. Supongo que queda a la imaginación de cada una.

 


2. El Invunche

Invunche.
El Invunche en una plaza de Ancud, Chiloé.

Una de las leyendas chilotas que me produce más escalofríos es la del Invunche, Imbunche o Machuco, el que corresponde a una criatura deforme manejada por los brujos.

El Invunche tiene la función de proteger la entrada a la cueva de los brujos, siendo además utilizado como instrumento para venganzas o maleficios.

Según la leyenda, para crear un Invunche los brujos deben secuestrar a un niño primogénito de menos de 9 días, al cual deben deformar, aplastando y doblando su cabeza; torciendo sus brazos, dedos, nariz y orejas; pegando una de sus piernas a la nuca; y partiendo su lengua para que parezca la de una serpiente. También lo deben alimentar con leche de gata negra y con carne humana.

El Invunche es una criatura de vida corta, el cual solo deja pasar a la cueva de los brujos a quienes conocen el santo y seña y le hacen una reverencia.

Otro rasgo característico del Invunche es que no puede hablar, debido a las deformidades sufridas, por lo que solo puede comunicarse a través de sonidos guturales.

 


3. El Caleuche

El Caleuche.
El Caleuche es un barco fantasma que navega por los mares de Chiloé (foto de Pixabay).

Esta es una de las leyendas más conocidas de Chiloé. Se trata de El Caleuche, un barco fantasma que navega por los mares del archipiélago en las noches de neblina.

Los rumores cuentan que este barco viene acompañado de sonidos de cadenas, música y fiesta, los cuales serían utilizados para atraer a los marineros y hacerlos parte de su tripulación por toda la eternidad.

Algunas versiones cuentan que los marineros serían esclavos que tienen un pie pegado a la nuca como el Invunche. Sin embargo, otras versiones dicen que los marineros tienen buena apariencia e incluso circulan entre los habitantes de Chiloé y solo se los podría distinguir por su frío apretón de manos.

También se dice que el Caleuche sería el medio de transporte de los brujos, quienes serían los únicos que pueden subir a él sin convertirse en esclavos.

El restos de las personas deben tener cuidado, ya que puede ser muy peligroso mirar esta embarcación, corriendo el riesgo de morir al instante o quedar con la boca chueca. Además, el Caleuche puede sentir el aliento de las personas, por lo que es mejor no estar cerca cuando este aparece.

 


4. La Sirena Chilota

La Sirena Chilota.
La Sirena Chilota tiene un cuerpo mitad humano y mitad pez (foto de Pixabay).

Se trata de una criatura mitad humana y mitad pez de gran belleza. Las leyendas la describen como una mujer muy hermosa, de cabello largo y rubio, y con una cola de pescado con escamas color oro.

La Sirena Chilota es la hija menor de la Huenchula y el Millalobo, una criatura mitológica mitad humano y mitad lobo de mar, que ostenta el título de Rey de los Mares de Chiloé. Además, es hermana del Pincoy y la Pincoya, otros seres mitológicos bastante conocidos en esta parte de Chile.

Junto con sus hermanos, tiene la función de cuidar a todos los peces del mar y de llevar el cuerpo de los ahogados al Caleuche, en donde pueden vivir en una fiesta eterna.

Se dice que la Sirena habita la Isla Laitec, en una zona austral del archipiélago, en donde se la puede ver en las noches de luna llena cantando canciones de amor para atraer y seducir hombres.

A los hombres que tienen la mala fortuna de caer en sus redes, los embruja y lleva al fondo del mar, desde donde ya no pueden regresar.

Otras versiones cuentan que algunos hombres logran escapar y retornar a su vida normal luego de tener amores con la Sirena. Sin embargo, estos cargan con la maldición de tener hijos con cola de pez, los cuales mueren al poco tiempo de haber nacido.

 


5. El Trauco

El Trauco en una plaza de Ancud, Chiloé.
El Trauco en una plaza de Ancud, Chiloé.

Otra de las leyendas más conocidas de Chiloé es la de El Trauco. Se trata de un hombre de rostro grotesco y escasa estatura, solo 80 cm, que deambula por los bosques del archipiélago.

Viste un traje hecho de una planta trepadora, conocida como coralito, y un sombrero de forma cónica hecho del mismo material. Lleva consigo un bastón retorcido y un hacha de piedra mágica.

Según la leyenda, el Trauco tuvo una hija con La Condena, otro personaje de la mitología chilota. Esta hija sería La Fiura, quien es a la vez su señora, con la que tendría varios hijos. Se dice que ambos viven en cavernas o en los troncos huecos de los árboles.

El Trauco deambula por los bosques a la espera de mujeres, a quienes seduce con la mirada para luego provocarles un profundo sueño y dejarlas embarazadas.

También se dice que si le gusta una mujer, deposita sus excrementos amarillos frente a la puerta de su casa, le envía sueños libidinosos e incluso es capaz de entrar a la casa durante la noche.

Algunas formas de protección contra el Trauco incluyen dejar un puñado de arena sobre la mesa y dos cuchillos en forma de cruz en las puertas y ventanas.

 


6. El cuero

El Cuero, una de las leyendas de Chiloé.
El Cuero es una criatura que habita en los mares, ríos y lagos de Chiloé (foto de Pixabay).

Esta criatura, también conocida como Cuero Vivo o Manta del Diablo, habita en los mares, ríos y lagos de Chiloé. Sin embargo, no sería exclusiva de esta región, ya que también se la conoce en zonas del centro y sur de Chile y Argentina.

Según cuenta la leyenda, se trataría de una criatura similar a un cuero de vaca, con garras en los costados, tentáculos que terminan en ojos de color rojizo y una ventosa central por donde succiona la sangre y demás fluidos de sus víctimas.

El Cuero ataca principalmente animales, pero si la oportunidad se presenta no duda en atacar seres humanos y embarcaciones. Sus víctimas serían nadadores o personas que se encuentran cerca de la orilla, a los cuales atraparía con sus garras y arrastraría hasta el fondo, en donde absorbería sus fluidos.

Se dice que una forma de matar a esta criatura es arrojando, al lago o río en donde ataca, troncos de quisco o cactus envueltas en el estómago de un animal. De esta forma el cuero intentará atraparlos y morirá despedazado por las espinas. Otra forma de matar al Cuero es con la ayuda de una machi, quien lo atraería a la orilla y le arrojaría ramas de Calafate, las cuales con sus espinas romperían la piel de la criatura.

 


7. El Basilisco

Huevo de basilisco.
Los basiliscos nacen de un huevo puesto e incubado por un gallo (foto de Pixabay).

Según las leyendas chilotas, el Basilisco es un ser mitad gallo y mitad culebra, el cual se mueve arrastrándose por el suelo.

Este ser nace de un huevo, puesto e incubado por un gallo, el cual tiene la particularidad de tener una cáscara gruesa y rugosa y color grisáceo.

Los habitantes de Chiloé saben que de encontrar un huevo de estas características deben quemarlo inmediatamente, ya que es la única forma de evitar que nazca el Basilisco.

Si no se quema el huevo a tiempo, de él sale una criatura mitad ave y mitad reptil que se esconde debajo de la casa del dueño del gallo. Solo abandona su escondite de noche, momento en que emite un canto mágico que hace que todos permanezcan dormidos.

De esta forma, aprovecha de absorber el aliento y la saliva de las personas, quienes comienzan a perder peso, palidecer, tener tos y problemas respiratorios y acaban muriendo al poco tiempo.

Se dice que la única forma de eliminar al basilisco, una vez ha salido del huevo, es quemar la casa en donde ataca a sus víctimas.

 


Pero no te asustes…

Además de su rica mitología, Chiloé es un lugar que vale mucho la pena visitar. Es un archipiélago en el sur de Chile famoso por sus iglesias jesuitas, hermosos paisajes naturales, gente encantadora, palafitos y rica gastronomía marina.

Aunque algunas leyendas pueden ser un poco inquietantes, Chiloé es un lugar de gente cálida y olor a madera y tierra húmeda, que te sugeriría incluir en un itinerario de viaje por el sur de Chile 👍

 

Fotografía en una Iglesia de Chiloé.
Chiloé es conocido, entre otras cosas, por las iglesias de madera presentes en diferentes puntos del archipiélago.

 


 


¡Eso es todo, amiga!

Espero que este post sobre leyendas de Chiloé te haya sido de interés.

¿Ya conocías estas leyendas? ¿Conoces otra leyenda chilota para morirse de miedo?

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7 leyendas de Chiloé para morirse de miedo

2 comentarios en «7 leyendas de Chiloé para morirse de miedo»

  1. ¡Qué interesante el artículo! Es genial conocer todas estas leyendas que forman parte de la historia del país. Nosotras estuvimos viviendo en Chile y nos quedó por visitar Chiloé. Bueno, en verdad todo el sur, que es como pecado no ir con lo precioso que es… Así que, a pesar de estas historias para no dormir, aún tenemos pendiente ese viaje jajajaja

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